La deforestación es una de las mayores amenazas para la Tierra y el ser humano.

Desnudar el planeta de sus bosques entre otros ecosistemas tiene un gran impacto medioambiental, pero también económico y social.

Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua, además de la conservación de los suelos.

Ayudan a mantener el equilibrio ecológico y la biodiversidad, además de obtener de ellos bienes y servicios indispensables para nuestra supervivencia (alimentos vegetales y animales, maderas, medicamentos y muchos productos más) y nuestro desarrollo industrial.

Así pues, los bosques constituyen uno de los ecosistemas más valiosos, ya que contienen más de un 60% de la biodiversidad del planeta, y en España, ocupan un 54% de la superficie total del territorio, unos 27 millones de hectáreas en total.

Pero actualmente, el estado de los bosques se ve afectado por la mala o nula gestión forestal y esto provoca, por ejemplo, el crecimiento de árboles más pequeños con problemas de adaptación y limitaciones, que en consecuencia repercuten en el desarrollo natural de los bosques.

Tan sólo en Catalunya, se ha podido observar cómo el nivel de captación de CO₂ de los bosques ha disminuido un 17% en 25 años, afectando directamente al mantenimiento de nuestra atmósfera*.

A la vez, también se ha reducido un 29% la cantidad de agua que llega a los ríos y acuíferos, y un 7% la cantidad de madera que se extrae de los bosques.

Por esta razón, debemos ser conscientes de la importancia que tiene una gestión forestal sostenible.

 

Una buena gestión de nuestros bosques, ayuda a la prevención de incendios, a evitar el desarrollo de plagas y aumenta la capacidad de los árboles para convertir el CO en oxígeno, función de vital importancia para luchar contra el cambio climático.

Un bosque sano además, regula el suministro de agua limpia (la denominada técnicamente “agua azul”), ayudando a que entre un 74% y un 88% de la lluvia se filtre y no se pierda por interceptación, gestionando así una reducción del estrés hídrico de los árboles y un aumento de éstos recursos (acuíferos, pantanos, embalses y fuentes).

Además, favorece el crecimiento de la biodiversidad y contribuye al sustento, empleo y ocupación de mucha gente en todo el mundo.

En Holistex creemos y colaboramos en proyectos que cumplen con los objetivos de sostenibilidad y desarrollo marcados por las Naciones Unidas (SDG) actuando de forma local, como el proyecto de Social Forest.

Social Forest es una empresa social certificada por PEFC® que se dedica a la gestión forestal sostenible como herramienta de mitigación del cambio climático, reduciendo el riesgo de incendios forestales y mejorando la capacidad de fijación de CO2 de los bosques.

Además, aprovecha la oportunidad que nos dan los bosques para ofrecer trabajo y formación a jóvenes en situación de desempleo o riesgo de exclusión social, ayudando a que los costes del sistema sanitario en tratamientos para jóvenes con diferentes trastornos disminuyan y a la vez, aumenta la felicidad y el bienestar de las personas en la comunidad y contribuye a un país más equilibrado y natural.

Desde el inicio de 2020, todas las empresas del Grupo Holistex (Meroltex, Apreslan, IBQ Fabrics y Dobert) están colaborando con Social Forest para compensar la huella de CO emitida.

Colaborando con Social Forest, actuamos en la protección, restauración y gestión sostenible de los bosques, ejecutando los trabajos de mejora forestal y prevención de incendios en la finca forestal El Dalmau en el Parque Natural de Sant Llorenç de Munt y l’Obac, propiedad de la Generalitat.

Y segundo, ayudamos a promocionar un empleo digno para todos, generando trabajo para los jóvenes “Social Foresters“, que durante este año 2020 gestionarán más de 10 hectáreas de bosque.

Una gestión forestal sostenible aumenta la capacidad de los árboles para fijar el CO2, absorbiendo y guardando el carbono en su madera y liberando oxígeno, clave para la compensación de la huella de carbono que proviene principalmente de la quema de combustibles fósiles, ya sea directamente o para la generación de energía.

Con nuestro compromiso y responsabilidad, seguiremos alimentando nuestra visión holística para una producción textil sostenible.

 

*Informe FORESTIME de febrero 2020 elaborado por la Agencia Catalana del Canvio Climático, el centro público CREAF y el consorcio público CTFC (Centro de Ciéncia y Tecnología Forestal de Cataluña).